Salida y llegada a Beijing

Salimos de Buenos Aires rumbo a China por primera vez, a comienzos de agosto de 1998, con mucha ansiedad y haciendo mil conjeturas.
Lo único que teníamos en claro era que íbamos a la ciudad de Jinan, capital de la provincia de Shandong, a participar de un torneo internacional de kung fu tradicional, y hablo en plural porque viajamos un grupo de 18 practicantes y dos acompañantes.
El objetivo principal del viaje era el torneo que celebraba su tercera edición (de la segunda habían participado mi Maestro Claudio Di Renzo y su hermano Horacio), pero para mí lo más importante era lo que podía aprender con los maestros chinos presentes en el evento.
Llegamos a Beijing (Pekín) previa parada en Seúl para pasar la noche, la capital de Corea del Sur. Allí nos esperaban los micros para llevarnos al hotel.
En Beijing estuvimos tres días, y aprovechamos para visitar la Gran Muralla china, la Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo, el parque Bei Hai, el Palacio de Verano y la plaza Tiananmen.
Por una invitación especial, alguno de nosotros fuimos a ver el entrenamiento de la selección de wu shu de Beijing, dirigida por el Maestro Wu Bin, que fue quien descubrió y entrenó a Jet Li (Li Lian Jie) durante muchos años.
Tuve la oportunidad de intercambian algunas palabras en chino con él. Es muy admirado y respetado.

La práctica estaba dividida en grupos masculino y femenino, por edades y equipos.
Nunca vi tantos saltos y giros en una práctica, realmente tienen un estado físico envidiable.
En los parques, a partir de las seis de la mañana, se puede ver a la gente practicando el kung fu tradicional, y allí pudimos ver mucho tai chi, espada, xing yi, ba ji, cha chuen, mantis y shaolin. La práctica allí es muy popular.

El torneo de Jinan

Tres días después partimos hacia el Torneo Internacional de Jinan, donde nos alojaron en el hotel más lujoso de la ciudad: el Qilu Hotel.
El maestro Fan Chun He, gerente del hotel y presidente de la Asociación para el Desarrollo y Difusión del Kung Fu de la Provincia de Shandong, nos dio la bienvenida y nos llevó a conocer el lugar donde se iba desarrollar la compentecia y las prácticas.
Al día siguiente tuve la gran alegría de conocer al Sifu de mi maestro en el estilo Wen Shen Quan, el Gran Maestro Wang An Lin, líder mundial del estilo, con quien aprendí algo de Qin Na.

Fue la primera vez que sentí la impresión de que si tuviera que combatir contra alguien con quien no hubiese la más mínima posibilidad de ganar, esa persona era el Maestro Wang.

El torneo duró 7 días, durante los cuales vimos participar más de 300 competidores de 17 países, que participaron en las categorías de formas, formas con armas, tai chi, formas de dos hombres con y sin armas, san da, tui shou, lucha y wu shu.
En la apertura oficial del torneo hice una forma de Shaolin Norteño, junto con otros competidores, y en la exhibición de maestros y delegaciones me tocó representar a la Argentina realizando una forma mientras presentaban a nuestro país.

Fue un gran honor para mí.

En el torneo competí en las categorías de mano norteñas y de armas largas, consiguiendo un primero y un segundo puesto.
Gracias al Maestro Fan Chun He conocí al Gran Maestro Li Jing Xuan, del estilo Xing Yi Quan, a quien habían presentado (a sus 93 años) como una leyenda viviente del kung fu de la provincia de Shandong.
Con él comencé mi aprendizaje del estilo Xing Yi.
El último día de nuestra estadía allí conocimos una de las montañas sagradas de China, el monte Tai Shan, lleno de templos y de escrituras en piedra de hasta 2500 años de antigüedad.

Shaolin y Xi’an

Al día siguiente partimos en tren hacia la ciudad de Zhengzhou, capital de la provincia de Henan, donde se encuentra el famoso Templo Shaolin.
De Zhengzhou hasta Shaolin, fuimos en micro, que nos estaba esperando a nuestra llegada a la ciudad.
Permanecimos en Shaolin durante un día y medio, visitando el templo y el pueblo de Denfeng, que está en las cercanías.
Pudimos ver allí la famosa Sala de los 1000 Budas, donde se pueden ver las losas del piso hundidas allí donde los monjes guerreros realizaron sus entrenamientos durante siglos, y las pinturas murales que muestran a los monjes practicando sus artes marciales.

Shaolin se encuentra al costado de la ruta que termina unos kilómetros más adelante, y tiene al lado el Bosque de las Pagodas, que es el cementerio de los abades y monjes destacados de su historia: cada pagoda tiene los restos de algún monje.
Cerca también, se encuentra el gimnasio donde se hacen exhibiciones y la villa de Shaolin, donde vive la gente que trabaja en las cercanías. De regreso a Zhengzhou visitamos el río Amarillo, que es el centro geográfico de la región donde nació la cultura china.
Llegado este punto, la mayor parte de la delegación volvió a Buenos Aires, y nosotros seguimos hasta la ciudad de Xi’an, en Shaanxi, para ver el famoso ejército enterrado de terracota, que cuidad la tumba del Primer Emperador de China: Qin Shi Huang Di. Son más de 6000 estatuas de tamaño natural, cuyos rostros son todos diferentes, y están acompañados de carros de combate y caballos, todos de tamaño real.
De allí nos dirigimos a nuestra última etapa, la ciudad de Guanzhou (Cantón), en el sur de China. Hasta allí fuimos en avión.

Cantón

Llegados a Cantón fuimos hasta el hotel para deportistas, donde nos iban a ir a buscar los maestros de la Chin Woo de la ciudad.
Aparecieron al día siguiente por la mañana, ya que el maestro Fan Chun He los había llamado y les había avisado de nuestra llegada.
Acordé practicar Wing Chun con el Maestro Xiao Ting Xun, vicepresidente del comité ejecutivo de la Chin Woo de Cantón, quien pasaba por el hotel todas las mañanas, de 7 a 9.
Con él aprendí “manos libres” del estilo.
También tomamos contacto con los maestros del estilo Shaolin Norteño de Cantón, ya que nuestro principal objetivo en esa ciudad era conocer al Gran Maestro Lai Gan Qing, único discípulo viviente del legendario maestro Ku Yu Cheung (Gu Ru Zhang), famoso por su técnica de Palma de Hierro (tie zha zhang) y Camisa de Hierro (siu cant song).
Pudimos cumplir con este deseo y verlo ejecutar técnicas de lanza y de camisa de hierro en su propia casa y con 93 años. Fue algo realmente increíble.
Estuvimos una semana con los maestros de Shaolin Norteño, entrenando 3 o 4 horas diarias todas las noches, porque durante el día hacía mucho calor: casi 40 grados, excepto los dos últimos dos días que había refrescado y pudimos también practicar por la mañana.
El tercer día de nuestra estadía nos dieron una gran sorpresa.
Después de mucho caminar por la parte antigua de la ciudad, y de recorrer las callejuelas de un huton (barrio antiguo de calles estrechas como callejones), arribamos a la central del estilo: una casa antigua de dos plantas y un patio al frente, la misma donde Ku Yu Cheung daba sus clases, y donde le sacaron algunas de sus fotos históricas.
Allí se hizo una pequeña exhibición al ritmo de los tambores chinos, y como cierre, una danza del león para agasajarnos.
Hay que destacar que el equipo de la escuela salió varias veces campeón de la provincia.
Volvimos a la casa a practicar un par de veces, los días que el calor nos permitió hacerlo de mañana.
Finalmente, y después de despedirnos con una cena con el Gran Maestro Lai Gan Qing, partimos hacia Hong Kong, desde donde volvimos a la Argentina.
Primer Viaje
a China
Reportaje a un maestro
El Gran Maestro
Lai Gan Jing
Gran Maestro Lai Gan Jing y Sifu Guillermo Fernandez
Segundo Viaje
a China
Practicando Xing Yi en China
Tercer Viaje
a China
Practicando Xing Yi en China
 
 
Wu Feng Kung Fu 2010